El papa Benedicto XVI pidió ayer lunes a la alta jerarquía católica que reflexione sobre la responsabilidad de la Iglesia en el escándalo de sacerdotes pederastas, a la vez que culpó a una sociedad secular en la que el maltrato de niños es aterradoramente común.
En su tradicional mensaje de fin de año ante cardenales y obispos en el Vaticano, el pontífice dijo que las revelaciones de abusos alcanzaron “una dimensión inimaginable” en 2010, que obligaban a la Iglesia a aceptar la “humillación” como un llamado a la renovación.
“Debemos preguntarnos qué es lo que podemos hacer para reparar tanto como sea posible las injusticias que ocurrieron”, dijo Benedicto XVI.
“La destrucción psicológica de los niños, cuando los seres humanos son reducidos a un artículo a la venta en un mercado, es un signo aterrador de los tiempos”, agregó Benedicto XVI.
El pontífice dijo que incluso en la década de 1970 la pedofilia no era considerada como un mal absoluto sino que era parte de una gama de comportamientos que la gente se negaba a juzgar en nombre de la tolerancia y el relativismo.
El Colegio Cardenalicio enviará 100.000 dólares a Haití y otros 100,000 a Irak para ayudar a los poblaciones de esas dos naciones, informó ayer el Vaticano, que precisó que el dinero es fruto de una colecta efectuada por los cardenales de todo el mundo.
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